Principiantes

AHORRO VS DISCIPLINA: LA PELEA DEL SIGLO

Si no eres ahorrador, lo más dificil para lograr crearte el hábito es la disciplina. Te dejo unas herramientas para obtenerla.

Probablemente, has leído en muchos lados la famosísima frase “ya ponte a ahorrar”, o te la han dicho hasta el cansancio. Y, la verdad, es que sí, ¡ya ponte ahorrar!

 

Uno de los problemas más importantes de México es que la gran mayoría de las personas está esperando a cerrar el negocio del siglo o, mejor dicho, ganarse la lotería para salir de sus problemas. Siendo realistas, puede ser que esto les ocurra a tres o cuatro compatriotas, pero lo mejor es no dejar nada a la suerte.

 

Mejor haz las cosas bien. Nadie te conoce mejor que tú mismo, y tienes que ser sincero contigo: si para ti ahorrar ha sido un paso muy difícil, busca la manera de obligarte. Existen herramientas muy seguras y efectivas que te pueden facilitar las cosas.

 

Como le digo a casi todos mis clientes, si me vendan los ojos y tiro una piedra, hay un 90% de probabilidad de que el que la reciba no tenga una idea sobre cómo ahorrar o no ahorra o ya lo ve como un caso perdido. Desgraciadamente, esos son los números crudos en México según Forbes. 

 

Se suele decir que el primer paso es el más difícil, pero, para serte sincero, la disciplina es el problema. Podrías tener un día muy bueno, estar muy motivado para ahorrar y meter, digamos, $5,000.00 a la cuenta o al cochinito, pero, al primer bache en el camino, los $5,000.00 se van.

 

Aquí pasaron dos cosas. La primera es que la euforia del excelente día que tuviste te llevó a intentar ahorrar $5,000.00, pero, tal vez, esa no es la cantidad de la que puedes prescindir para vivir y cubrir tus necesidades básicas. Hazte esta pregunta, ¿qué cantidad puedo ahorrar al mes sin que me meta en problemas o me sienta ahorcado? La respuesta a esa pregunta debe ser la cantidad con la que tendrías a empezar. 

 

Segundo, te reto a comenzar a caminar. Si no sabes ni a donde te diriges, tu mente se va a cansar y vas a terminar regresando a donde empezaste. Te propongo mejor que establezcas un proyecto. Pregúntate, ¿para qué quiero el dinero que estoy ahorrando? Ese objetivo te va a ayudar a programarte y así, poco a poco, te volverás más disciplinado.

 

Hace tres días me senté a hablar con un cliente y esto, en resumen, fue lo que conversamos:

 

— Mike, quiero invertir en terrenos. Me gustaría comprarme un terreno de $200,000.00.

— Perfecto, muy buena iniciativa. ¿Cuándo quieres comprarlo?

— Pero ya.

— Bien. Y, ¿cuál es el problema? 

— No tengo los $200,000.00.

— ...Genial.

 

Me dejó sin palabras.

Tener un objetivo va a ayudarte mucho a concentrar tus energías para llevarlo a cabo. Ahora que sabes cuánto de lo que ganas se va en pagar la renta, coche, celular, luz y demás; de la misma forma, tienes que saber cuánto dinero vas a ahorrar para comprar ese “terreno”. Lo puedes llamar como quieras, “comprar una casa”, “comprar un edificio”, “pagar la universidad de mis hijos”, “emprender un negocio para tener una entrada extra”. Ponle el nombre que quieras a tu objetivo, pero ¡ponle un nombre! Esto es importantísimo.

 

Otra herramienta para desarrollar la disciplina es tener en cuenta que no estás solo. Si se te hace muy difícil ahorrar por ti mismo, pide ayuda. Necesitas saber que las herramientas seguras y eficientes del mercado de las que hablé en los párrafos anteriores vienen con un acompañante: tu asesor financiero, o sea, yo.

 

Te explico: cuando la economía de mis clientes no va bien y, por la confianza que me tienen, me comunican este problema, yo me encargo de ayudarlos a encontrar soluciones y darles ánimos. Les recuerdo cuál es su objetivo y, mejor aún, revisamos su cuenta. Así pueden recordar el motivo por el que comenzaron a ahorrar y no claudicar.

 

Entonces, si no estás ahorrando tienes que hacer lo siguiente:

 

  1.  Obligarte.
  2. Ponerte un objetivo.
  3. Encontrar a un profesional que sea imparcial, te asesore y te acompañe, en cualquier caso.

 

Si estás leyendo esto y tienes dudas de cómo lograr las cosas más rápido, pícale a contacto para agendar una cita personalizada conmigo. La asesoría es gratis, nos tomamos un café y te haces de un amigo.

 

¡Hasta la próxima!

 


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